9
febrero
Cada estudiante contará con una barra de plastilina, que se solicita con anterioridad, y con la cual tendrán que realizar una escultura de sí mismas.
El docente motiva la realización de la escultura, comunicándoles que esta figura las representa en el espacio del salón y por lo tanto, la deberán cuidar entre todas. Las figuras se dejan en el mesón de cada salón, con el respectivo nombre, cuyo reto será entre todas cuidar las figuras de todo el curso, y así mismo, representan el apoyo y acompañamiento que están teniendo todas las integrantes del curso demostrando Resiliencia comunitaria.
Después de terminada la figura en plastilina, el director de curso hará la reflexión asociando la realización de la escultura con la estructuración de la personalidad, es decir, realizando preguntas que lleven a las estudiantes a comprender que son personas en formación, y que así como la escultura, necesitan ir cambiando, aprendiendo y modificando aspectos que las harán mejores personas.
Se sugieren las siguientes preguntas:
Para finalizar, el curso debe hacer un compromiso comunitario para que las figuras de plastilina se conserven intactas hasta el próximo jueves, donde se realizara un compartir por curso, durante el descanso y la dirección de curso.